La cubierta y los tejados son el principal elemento de estanqueidad y protección de un edificio. Su rehabilitación es clave para mantener la integridad estructural y mejorar la eficiencia energética de las viviendas.

Expuestas al desgaste

Sin embargo, se trata de una de las partes más castigadas por las condiciones climáticas y el paso del tiempo. La impermeabilización de las cubiertas tiene una durabilidad limitada, por lo que exige un mantenimiento constante y riguroso.

Síntomas de una mala impermeabilización

Los problemas de impermeabilización en las cubiertas pueden reflejarse como problemas de humedad en el edificio. Pueden observarse a partir de los siguientes indicios:

  • Ambiente húmedo
  • Hongos o insectos
  • Desprendimientos de revestimientos y pinturas.

Profesionales y materiales de confianza

Este tipo de intervenciones requieren de una evaluación técnica detallada y una adecuada selección de los materiales según las necesidades del edificio, ya sean cerámicos, metálicos, naturales o técnicos. Todo el proceso se realiza aplicando criterios de durabilidad, sostenibilidad y seguridad.

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